martes, 19 de marzo de 2013

Hay cosas que me gustan y cosas que no

Me gustan mucho los folios en blanco porque hay muchas posibilidades, quizá demasiadas, en ellos. Pero me gustan las libretas que tienen las hojas con rayas porque cuando es para los demás me da igual, pero para mí me gusta escribir sin torcerme, porque a veces escribir para mí es lo que cuenta, que ya dije una vez hace unos cuantos años que hay demasiados egoístas y no merece la pena repetirlo.
Con motivo de mi cuarto de siglo me han regalado una libreta con rayas. El problema es que tengo una libreta todavía casi sin estrenar, y digo casi porque escribir las tres primeras hojas es prácticamente lo mismo que no haberla empezado. No sé qué es lo que tengo que escribir para mí y eso empieza a ser un problema, porque desde hace unos años no había dejado de escribir para mí y puede que no tenga nada que decirme, pero puede también que los veinticinco años me vengan demasiado grandes y siga sin rumbo por mucho tiempo más.
Hay más cosas que me gustan, ya las he ido contando en los casi cinco años que tiene este blog. También hay cosas que no me gustan, y lo que menos me gusta de ellas es tener que contarlas. Así que se acabó por hoy, se acabó por este mes y quién sabe si por este año.

jueves, 28 de febrero de 2013

lunes, 25 de febrero de 2013

Menos mal que ya es lunes

Pues eso, que menos mal que ya es lunes, porque antes me gustaban los domingos pero ahora lo peor que me puede pasar es un domingo en el que llueve fuera y dentro de casa, porque todavía queda mucho chocolate blanco en el mundo por comer y siempre hay una sopa de letras, aunque no me gusten. Menos mal que ya es lunes y entonces puedo volver a mi sesión de odio habitual y a repasar un poco de vocabulario mientras espero en la cola de alguna parte, porque nací esperando. Y menos mal que es lunes porque los lunes a veces pienso que ésta puede ser la semana en la que encuentre algo a lo que dedicarme, aunque cuando llegue el domingo me pregunte por qué me sigo creyendo las mentiras y, sobre todo, por qué hay un punto y coma donde debería haber punto final.

sábado, 16 de febrero de 2013

25

Siempre que es mi cumpleaños pienso en qué bien es mi cumpleaños, pero realmente en mi cumpleaños nunca pasa nada y el día siguiente llega pronto. Es en ese día siguiente en el que siempre pienso que aún quedan un montón de días para el siguiente cumpleaños, porque siempre quedan un montón de días para todo.
Normalmente tengo ganas de que sea mi cumpleaños, pero siempre hay excepciones, y este 2013 viene cargado de ellas. Pero bueno, quedan sesenta y ocho para llegar a los noventa y tres.

martes, 12 de febrero de 2013

jueves, 31 de enero de 2013

Creo que las grandes historias empiezan así

No tengo muy claro todavía si es a esta hora cuando pasan no las mejores cosas, pero sí las que vas a recordar. Lo que sí tengo claro es que tomar decisiones a esta hora me viene bien, porque esta hora es mejor que otra cualquiera para no equivocarme nunca.

Adiós enero. Podría decir que fue un placer, pero menuda mentira más grande.

sábado, 26 de enero de 2013

2013, apestas

Odio mi nombre. Qué sorpresa. Pero es que odio mi nombre más que nunca. Y yo os maldigo, (¡malditos! ¡Y que valga la redundancia!) porque queréis decirme todo en cuatro letras y yo nunca fui muy de resumir. Creo que he estropeado uno de mis botines color caramelo porque lleva lloviendo tanto tiempo que no me acuerdo de qué color eran tus ojos al sol. Aún así, menos mal que la lluvia no moja todos mis aviones de papel. Tiro por la ventana una media de siete al día, pensando que poco a poco llegaré al número noventa y tres. Y cuando llegue, ¿qué?

Creo que hoy es un día un poco triste, de un enero un poco triste, de un 2013 que empieza portándose mal.

domingo, 13 de enero de 2013

Trece

Hoy es el decimotercer día de dos mil trece y si alguna vez he tenido obsesión por algo, aparte de por los colores en general y por todas las tonalidades de naranja en particular, es por los números. Ahora que es dos mil trece, uso una colonia que no le gusta a mi madre, así que creo que eso, sumado a que bebo tónica, me convierte en adulta. Sigo sin rumbo y no dejo nada para indicar el camino de vuelta, porque la cosa está muy mal para ir dejando nada en un camino y mucho menos garbanzos, que simplemente están para comérselos.

sábado, 5 de enero de 2013

Querido dos mil trece


Te pido que les recuerdes a los Reyes Magos (y a todo el que me quiera traer un regalo desde hoy hasta que te acabes) que me gusta leer, pero que hay algo que me gusta más que leer, que es escribir. Así que creo que lo que puedo pedir son un montón de hojas en blanco y muchas ganas de escribir porque simplemente me apetece, aunque la experiencia me diga que así, sólo porque quiero, me sale menos bonito.
Querido dos mil trece, no me compensa merendar en escaleras blancas, no me compensan las mentiras, ni toda la literatura infantil que he ido acumulando, y mucho menos las declinaciones del alemán. Pero me vendría bien un paquete grande de galletas de canela, que son mis preferidas.