viernes, 7 de abril de 2017

Primavera, qué locura

Hasta ahora, hasta este preciso momento no he tenido dentro la paz suficiente para sentarme aquí. Quizá tenga que ver con que hoy he puesto por primera vez este año los pies descalzos sobre la arena. No, no estaba fría. Y a veces pienso que me atrae bastante, puede que demasiado, la idea de vivir en una calle gris de techos altos. Pero me atrae más, sin duda, poder ir a ver el mar siempre que lo necesite.

2017, no me has quitado el miedo. Pero todo sea por poder respirar mejor.