viernes, 7 de abril de 2017

Primavera, qué locura

Hasta ahora, hasta este preciso momento no he tenido dentro la paz suficiente para sentarme aquí. Quizá tenga que ver con que hoy he puesto por primera vez este año los pies descalzos sobre la arena. No, no estaba fría. Y a veces pienso que me atrae bastante, puede que demasiado, la idea de vivir en una calle gris de techos altos. Pero me atrae más, sin duda, poder ir a ver el mar siempre que lo necesite.

2017, no me has quitado el miedo. Pero todo sea por poder respirar mejor. 

viernes, 17 de febrero de 2017

17 de febrero

Resulta que ayer cumplí mi último dos. No estoy preocupada por ello. Y además, era de color naranja, que sigue siendo mi favorito aunque pasen los años.

Ayer cumplí mi último dos y fui muy feliz. Solamente me reí y pensé en lo tranquilo y en calma que está todo. Sin rabia, ni culpa, ni verdad. 

sábado, 4 de febrero de 2017

Pablo

Pablo es exactamente doce meses y doce días mayor que yo. No sé a qué hora nació, y muchas veces se me olvida a qué hora nací yo, así que no sabría decir si a los doce días y doce meses podríamos añadirles doce horas, pero sería divertido poder pensar que sí. 

Ahora mismo han pasado más de doce meses, y más de doce años. No sé cuántos exactamente, me da algo de pereza contarlos ahora mismo porque tengo que irme a dormir, pero más de doce, seguro. Y Pablo siempre está. Aquí, a dos paradas de tren, a más de mil kilómetros al este. O al otro lado del teléfono, porque siempre, en su caso, significa siempre y no todavía.

A Pablo nunca le he hecho una tarta, porque no sé si le gustan las tartas. Y en realidad, hacer tartas no se me da muy bien, soy más de hacer cenas de dos platos y, de postre, mandarinas de las pequeñas. Que se llaman clementinas, o al menos eso está escrito en la bolsa, pero creo que nunca se lo dije. 

En resumen, con Pablo no hay tartas, pero hay muchas páginas. Desde siempre, estén entre tapas duras que todavía conservan su plástico o sean de libros descatalogados que se hacen de rogar. Y a mí, por suerte, aún me quedan muchas en blanco en la libreta nueva. 

Hacía mucho que no te escribía nada. Supongo que los 30 merecían la ocasión.
Feliz cumpleaños. 

martes, 31 de enero de 2017

Miedo, enésima parte

Muchas veces, antes de irme a dormir escucho algunas canciones. Son canciones muy melódicas. Hablan de rupturas, silencio y llamas. Porque si cuando despierte no me salen las palabras, no doy la talla y no sé disimular, al menos habré dormido triste. 

No se puede ser un héroe todos los días. Y menos con este viento. 

sábado, 28 de enero de 2017

Todo me viene grande

La prosa, la poesía, algunos de los calcetines nuevos, tu amor. No es ninguna novedad que tenga ganas de reír y llorar al mismo tiempo, porque nunca supe hacer una sin la otra, y no creo que sea tiempo de aprender todavía. Quizá, y sólo quizá, todavía sea una palabra que a día de hoy empieza a tomar algún otro significado. Si es que ella me permite que la convierta en polisémica.

Pasa un poco más de media hora del viernes, sigue haciendo frío en mis pies. Y no me extraña que el cielo, de repente, se rompa y todo caiga en forma de granizo, opaco, con fuerza, con rabia y sin piedad. Hay que joderse, léase con resignación. Ese tono que domino desde aquel momento que al llegar al paso de peatones empecé a fatigarme. Y me tuve que sentar. Y tuve que sentir. Y tuve que llorar. Y que reír. Y la luz verde se encendió y no le hice caso. Precisamente por eso, porque me venía grande.

viernes, 27 de enero de 2017

Hola, 2017

No lo conté, pero creo que me llevó menos de un minuto saber que el que vendrá me va a ayudar a abofetear al que se fue hace escasos veinte días. Tú no te lo mereces, yo no me lo merezco, cuántos cuadrados en blanco quedan por colorear.
Posiblemente todo siga igual, o parecido. Los buses, las tartas, mi respiración. A veces me fatigo y no sé si es por caminar poco, por abarcar mucho o porque hay manchas que se te quedan dentro y no las puedes borrar. ¿Te conté alguna vez que una de mis grandes manías es intentar terminar lo que digo con palabras agudas? En mi cabeza, tienen sentido. Y mucha más sonoridad. 
Por hoy, nada más. Pero, 2017, por favor, pórtate bien.