jueves, 24 de noviembre de 2016

Menudo chaparrón

Hace mucho tiempo escribí que me dolía el corazón, como dedo y como órgano. Por suerte, el dedo hace muchos años que no me duele porque he dejado de morderlo. El otro, el que late, el que siente, es más difícil de curar. Sobre todo cuando llueve, porque no sólo llueve fuera, al otro lado de las ventanas. A veces llueve dentro. No hablo de goteras, no hablo de alta mar.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Adiós, domingo

Ha aguantado todo el día sin llover, así que creo que hay monstruos debajo de la cama. Ven a asustarlos. Por favor.