viernes, 16 de septiembre de 2016

Brindemos

No sé en qué momento fue que pasé de admirar a sentir, de sentir a querer, de querer a odiar y de odiar a ser indiferente. No sé en qué momento, pero ese, y otros tantos, me han dado posiblemente todo aquello que merece la pena. Y eso es motivo más que suficiente para alzar las copas y brindar. Fuerte. 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Capítulo 93

De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden.

Rayuela, Julio Cortázar 

domingo, 4 de septiembre de 2016

Tanto amor, tanto daño

Este, y no otro, es el momento en el que, aunque debería estar durmiendo, y con urgencia, estoy aporreando teclas y pasando calor y joder qué lejos tengo la botella de agua. Estoy así aquí y ahora y no creo que sea mi culpa. Puede que en otros momentos lo fuese, pero ahora mismo no.

Y no es casualidad que lo diga ahora. No es casualidad, porque nos dimos tanto amor y nos hicimos tanto daño que tengo que escribirlo para estar en paz.