jueves, 14 de julio de 2016

Bikini negro

Ahora mismo estoy al sol y hace viento. Perdón, brisa. Brisa marina, porque ojalá no me falte nunca el mar. 

Y qué decir ahora. Quizá vestirse de negro no ha sido la mejor opción, pero al menos le han salido las manchas a mi vestido melocotón. También se me han curado las ampollas. El tema del color, estamos en ello. El problema es que no se me pasa el dolor de pies. Y mucho menos el de corazón. 

lunes, 11 de julio de 2016

Más vale tarde que ironía

Cuando leas esto, yo seguramente esté de vuelta en casa. Fui lo más deprisa que pude y me dejaron. Lo más rápido que me pediste. Porque, simplemente, tenía que hacerlo.

Y ahora, no sé cuántos kilómetros después, aquí no hay la misma calma, no hay eco, el café no sabe igual. La luz es jodidamente mala, y eso empieza a estropear mis nuevos recuerdos. ¿Y sabes qué he descubierto? Que lo peor no son las despedidas. Porque esta historia está llena de despedidas y tarde o temprano, ves que son algo normal, algo sin más. Lo peor son los aeropuertos. Porque ahora sé que lo que me pone triste es eso. Los aeropuertos. Qué irónico, con lo que me gusta volar.