martes, 24 de noviembre de 2015

Qué tarde es

Me estoy yendo a dormir con un caramelo de fresa mentolada en la boca. Miento. No es uno, son varios. Masticables. Dulces, pero que pican lo justo y necesario para recordarme que ya ha llegado el frío. De repente. Tan de repente que no he podido encender la calefacción porque no entiendo del todo la caldera nueva, y no vaya a ser que explote todo y el aire se quede como sucio, como si estuviera lleno de recuerdos.

Y el desasosiego. Él también ha llegado. 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Qué poco queda de 2015

No hacen más que pasar los días, luego los meses y los años, y es muy curioso, pero te siguen gustando las mismas comidas, las mismas escenas, los mismos días de sol. Y sigues llorando por lo mismo. Eso que no se te olvide nunca.