viernes, 23 de enero de 2015

Cómo empiezas, 2015

A 2014 no le dije nada cuando acabó, porque todo lo que tenía que decirle, lo hice antes del 31 de diciembre. Posiblemente a 2015 le tenga que decir muchas más cosas públicamente porque los años impares no se me suelen dar muy bien. No ha terminado enero y ya me han dado un puñetazo en el estómago y todavía no sé dar la voltereta lateral. Y no tiene pinta de que vaya a aprender pronto.