jueves, 18 de diciembre de 2014

Se ha hecho tarde

No me puedo creer que ya estemos a estas alturas. Como casi siempre, me abstengo de opinar sobre la Navidad, que me gusta y la odio a partes exactamente iguales. Como cortadas a cuchillo. 
No me puedo creer tampoco que siga sin saber claro qué es lo que va a pasar. No me lo puedo creer porque es la primera vez que no me agobia ni lo pienso todo el rato sin parar. Mira si será cierto que ¡hasta ni pongo comas! 
No me puedo creer tantas cosas, que se me ha pasado el tiempo volando. Y ya estamos aquí: yo, contigo, con frío, dónde están mis guantes, queda mucho porvenir.