miércoles, 26 de febrero de 2014

Se va a acabar febrero

Vaya con 2014. No tengo claro qué es lo que va a pasar. Tampoco tengo claro por qué se me olvidan las cosas. A veces se me olvida reír y pensar. Se me olvida la cabeza, todo el cuerpo y el corazón. Casi se me olvida escribir. Casi se me olvida que existe el noventa y tres, que es un libro, pero sobre todo, un número impar. Maldigo entonces los números pares, como mis veintiséis, que aún encima llevan tilde y no me dan más que quebraderos de cabeza. ¿Y si ya no vuelvo a ver el mar? ¿Qué podría pasar entonces?
Sé que pasará que febrero se va a acabar ya, porque solamente lleva veintiocho. Febrero no me está gustando mucho. Porque las cosas importantes siguen siendo eso, cosas importantes. Y las cosas que duelen, siguen doliendo y siguen siendo importantes. Y eso, febrero, no has sido capaz de cambiarlo.