martes, 5 de noviembre de 2013

Hay cosas que sólo pueden ser de una manera

Me pasé octubre entre lluvia y por eso no tuve tiempo ni de pensar ni de escribir todo lo que me hubiese gustado. El problema llega cuando octubre acaba y yo ya no tengo ganas ni de pensar ni de escribir, porque como todo lo apasionante tiene su parte mala, gasto demasiadas horas pensando y escribiendo casi obligada. ¡Ojalá que llegase un tiempo de escribir por completa obligación! Y ojalá también que este noviembre no sea como todos los anteriores, siempre gris y sin calma. Y ojalá que todas las cuentas que tú haces me den a mí el mismo resultado. 

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