martes, 23 de julio de 2013

Todavía

Mi gran problema en este dos mil trece es que la palabra todavía sigue significando eso, todavía.

lunes, 22 de julio de 2013

Un verano de estar triste

Hay canciones de verano. También, entre otros muchos tipos, hay canciones de estar triste, donde podemos incluir las canciones de estar triste en verano, que es algo que pasa muchas veces pero sabe esconderse cuando luce el sol. Hacía mucho que no había por aquí casi un mes entero de sol reluciente. Y hacia mucho también que la cama no me quería tanto. La última vez que pasó tuve que visitar un país vecino y llorar mucho a la vuelta, porque es lo que procede cuando una taza de leche de rompe en pedazos al darse contra el suelo y, como no, cuando es un verano de estar triste.

viernes, 19 de julio de 2013

Noches

Una noche, hace muchos años ya, me dijeron que tenía que pensar un poco más en mí. No sería nada fuera de lo habitual si no fuese porque antes de eso, y sobre todo después, pasé muchas noches pidiendo perdón y dejando que lloviera sin descanso. Una noche, hace menos años que la anterior, me dijeron que mis gustos literarios y mis gustos musicales no encajaban entre sí, así que me dediqué otras muchas noches a cocinar, mirar al techo y maldecir, especialmente a maldecir. Una tercera noche, hace menos años todavía, confesé que sí, que de verdad sí que quería. Y hablando de querer, hubo muchas noches en los últimos años trataban de que no pasase el tiempo. Y eso compensa todas las noches en las que todavía tenía una habitación con dos ventanas, un par de gaviotas y tráfico los viernes por la mañana.

miércoles, 17 de julio de 2013

Es julio. Es tarde

Mátame, amor. Porque voy a arrodillarme ante un sentimiento por la simple razón de que es julio, es tarde, hace calor. Pero sin duda, la razón más importante es que nada de lo anterior pudo conmigo, ni todo el ruido que hay por las noches bajo mi ventana, ni las mentiras que se cuentan a puñados en escaleras blancas. Tampoco el miedo de no haber cerrado con llave. Ni siquiera el flan con vodka negro para seis personas que comí una tarde, hace años ya, cuando los flanes junto con otras miles de cosas más, éramos grandes amigos pero nos hacíamos daño en más o menos veinte metros cuadrados. ¡Y eso que todavía no sabía nada del cuarto de siglo!

viernes, 12 de julio de 2013

Tu problema, querida – dijo de repente– es que no conoces el término medio. Todo está excelentemente bien o terriblemente mal. No sabes mantenerte estable en el medio, y eso es un problema demasiado grande.