lunes, 25 de febrero de 2013

Menos mal que ya es lunes

Pues eso, que menos mal que ya es lunes, porque antes me gustaban los domingos pero ahora lo peor que me puede pasar es un domingo en el que llueve fuera y dentro de casa, porque todavía queda mucho chocolate blanco en el mundo por comer y siempre hay una sopa de letras, aunque no me gusten. Menos mal que ya es lunes y entonces puedo volver a mi sesión de odio habitual y a repasar un poco de vocabulario mientras espero en la cola de alguna parte, porque nací esperando. Y menos mal que es lunes porque los lunes a veces pienso que ésta puede ser la semana en la que encuentre algo a lo que dedicarme, aunque cuando llegue el domingo me pregunte por qué me sigo creyendo las mentiras y, sobre todo, por qué hay un punto y coma donde debería haber punto final.

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