domingo, 9 de diciembre de 2012

Este fin de semana ha tenido un festivo y un domigo

Estamos a nueve de diciembre, domingo nueve de diciembre. Ayer fue festivo, pero como ya es Navidad, porque para qué engañarnos, ya es Navidad, fue como un sábado cualquiera. Hace ya casi un año que mi reloj se paró, y no he tenido ni tiempo ni noción del mismo para ir a cambiarle la pila. Hace más de tres meses que no estudio nada de alemán, ni una triste palabra, y me pregunto seriamente qué será de mí si en algún momento desde hoy hasta el año que viene llaman los germanos a mi casa. Y hace seis, seis meses ya que me quedé sin rumbo y todo apunta a que siga perdida al menos otros tantos más. Aún así, sigo odiando el fútbol y no me asusta para nada estar a menos de un trimestre de llegar al cuarto de siglo. Lo que sí me asustan son todos los monstruos que tengo debajo de la cama.

Diciembre, no te estás portando muy bien.

1 comentario:

Gondar dijo...

El rumbo volverá. ¡Por favor, di que volverá!