lunes, 16 de julio de 2012

El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio. 
Friedrich Nietzsche

domingo, 15 de julio de 2012

Billete de cincuenta, desfile de carnaval

Empiezo a pensar que si dejo de preocuparme, el hueco de la cama que queda libre entre los dos moriría para siempre. No sería malo si no fuese porque prometí, sabiendo que todas mis promesas son mentiras, que saldríamos ilesos.


lunes, 9 de julio de 2012

Hucha de vaca

Yo estoy oficialmente acatarrada, con todas las palabras habidas y por haber que puedan rimar con este catarro, y tú, tú eres ya oficialmente feliz, así que creo que es lo máximo que podíamos esperar de este recién estrenado verano. Sólo me celaré si le dejas que salte en la cama porque sabes que esa es mi especialidad, rubia mía.



No baja nadie, no huye nadie, va a haber mil comandantes, que harán de viento y tú, harás de mástil, no será fácil, pero si ganas, habrá valido por dos.

Prometo que no tengo ninguna obsesión con Love of Lesbian, 
y como suelen ser todas mis promesas, ésta también es de mentira.

viernes, 6 de julio de 2012

Noche de julio, aprieto los dientes

Si me diese por pensar en qué más dará lo que ha pasado en los últimos años y me pusiese a contar cuántas veces nos hemos tenido que quitar el pijama, me darían más de mil o dos mil, no lo sé todavía y en realidad da igual. Porque los últimos años han sido todo un éxito, de masas, rotundo, pero como buen éxito siempre se nos escapa. Y es esa búsqueda la que tenemos que mantener, nada de vasos ni besos vacíos, nada de versos que no riman, camisas sin planchar.
Ay amor, no puedo dejar de escribir y no puedo decirte el número exacto. No es que no te lo vaya a decir, es que no lo sé y tampoco es relevante. Como no son relevantes tantas otras muchas cosas que a veces me van matando poco a poco por dentro y yo, en vez de ir muriendo, rompo toda esta maldita empatía y la amenazo con irme lejos. Pero no hay amenazas que valgan, lo malo de romper lo que está por dentro es que sigue entero siempre. Y ahora los días quieren ser más cortos, me duele al beber agua y nunca es suficiente, nunca está de más. Recuerda: sin paraíso no hay palmeras. Las palmeras nos esperan en ese trozo de tierra que se ve a lo lejos, al otro lado del mar.


La luna en un rincón
te has convertido en mi nación
y yo eclipsado soy un faro a pleno sol
que envidia la humanidad
si al apagar sus luces
se prende mi ansiedad.