sábado, 26 de mayo de 2012


Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.


Aristóteles

martes, 22 de mayo de 2012

Lo de siempre

Condenados a no dormir nunca juntos, ni a la vez. 
Condenados a morir sin ser de amor.

jueves, 17 de mayo de 2012

Vamos a contar verdades

Si la cosa a va a ir hoy de verdades, me veo en la obligación de confesar que ya no me agrada. No es que me llegue a molestar excesivamente, pero ya no me agrada. Nada. Paso las horas pensando que malditas sean las ganas de ir más adelante, de hacerlo todo mejor, de pasar página. Me quedan todavía muchas notas que escribir, las guardo en blanco en medio de todos esos libros que difícilmente caben, porque todo está lleno de zapatillas rotas, de canciones de verano, rosa fucsia y niños de uniforme. Hay pocas palabras que tengo medir, allá se fue una de tantas. De tantas, tantas horas, tantas veces, tanto y tan fuerte que tuve que reír. Me quedé sólo con la intención de quedarme allí, de estar sentada, de esperar a ver, si un soplo de aire fresco me quita tanta tontería de encima. Lo malo es que empieza a hacer demasiado calor, yo vuelvo a intentar decirte cosas a través del tiempo meteorológico, y ¿volvemos a empezar? Pregunto, que no afirmo, sabes que espero una señal de parte del asiento de atrás. En esa manía de que sean tres y no cinco, me vale sin ninguna, sin techo que pisar. Sin comas, sin besos, sin maletas, sin mentir.
Sólo hay dos opciones, cogerlo y echar a correr o gritar que, efectivamente, tenemos un problema.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Sube?

No puedo ir a dar una vuelta en la noria, pero mi estómago es peor que si comiese(mos) ensaladilla. Sí, un plural sin tilde. Es una de esas veces que no nos conviene llamar la atención. La primera de muchas, de muchas muchas más noches de calor.
Recuerda, el dieciséis siempre es un buen número para empezar. Es múltiplo de cuatro, pero prometo dejar de restar todos los que sobran. Piénsalo bien.


sábado, 12 de mayo de 2012

Carta de mayo al invierno

Querido invierno, que te fuiste ya por fin:

No me dejes que cante victoria todavía, las esquinas se siguen despegando. Necesitaba subir al primer piso, gritarle al eco, vaciar vasos, caminar poco más de media hora. No te voy a aburrir con todos los papeles que he ido acumulando en todo este tiempo. Pero me los guardo todos, porque en algún momento decidí que nunca me desprendería del recuerdo, que es lo que siempre me queda cuando no hay nadie más. Puede que lo lleve al límite, pero a la vuelta acuérdate de devolverle la tapa al rotulador. Ya no había casi flores, las fuimos dejando atrás. Pero nos prometen parques y lentejuelas, que ya es algo más de lo que nos prometieron las primaveras anteriores. Semáforos en rojo, los dos. Sin ámbar que nos haga decidir, con segundos incómodos incluidos.

Querido invierno, que te fuiste ya por fin, no sé si vas a leer esto, pero no he venido a hablar de ti.

Manzanas, manzanas, manzanas

Ya ves, deja de llover y el mundo tal y como lo conocemos, se revoluciona. Pintan las paredes y gritan, gritan mucho para no decirme nada, para no decirte nada, para no dejarnos hablar. No me he ido a ninguna parte, pero una sola ventana me basta para que me parezca mal que desobedezcas la única condición que realmente no te llegué a poner. Lo que sólo se piensa nunca se llega realmente a decir. Se ha puesto de moda entre nosotros dos ser tonto delante del espejo. No basta, no me basta nunca. Nada. Y de repente, es cuando me preguntan ¿Profesión? Periodista. ¡Qué valiente! Ya ves, algunos quedamos todavía.

jueves, 10 de mayo de 2012

Lo que más me desgasta es darme cuenta de que pasé un verano entero escribiendo de muertos y nadie me avisó.

martes, 8 de mayo de 2012

Nosotros, primera persona del plural

Al usar el pronombre «nosotros» ponemos a dos personas detrás de una acción común, casi como si se tratara de un solo ser compuesto. En muchas lenguas se emplea un pronombre específico cuando se trata de dos -y sólo dos- personas. Ese pronombre se denomina dualis, o dual, que significa «lo que es compartido por dos». Me parece un pronombre muy útil, porque a veces no se es uno ni muchos. Se es «nosotros dos», como si ese nosotros no pudiera partirse.

(La joven de las naranjas, Jostein Gaarder)

viernes, 4 de mayo de 2012

Cuatro

Therefore we are always confident and know that as long as we are at home in the body we are away from the Lord. For we live by faith, not by sightWe are confident, I say, and would prefer to be away from the body and at home with the Lord. So we make it our goal to please him, whether we are at home in the body or away from it.


Corinthians 5,6-9