domingo, 1 de enero de 2012

Uno de enero

No sé si fui más triste o más feliz. El julio que lloré y el octubre que no dejó nunca de hacer sol.
Pero fui, que es más de lo que muchos podrían prometer.

Dos mil doce sigue siendo difícil de decir. Tampoco es que suene bonito.
Sin que sirva de precendente, hablamos dentro de 366.

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