domingo, 27 de noviembre de 2011

Noventa y dos

Y él había suspirado entonces y ella le había dicho qué. Y él le había respondido nada, como respondemos cuando estamos pensando TODO.


Ernesto Sábato

sábado, 26 de noviembre de 2011

Berlín también era una fiesta

De seguir así no vamos a llegar nunca a ninguna parte. La vida me espera en Buenos Aires, no llevo los labios pintados.
Y un pequeño dinosaurio. Y no voy a decir que hoy hace sol.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Es otra mañana, de muchas, de tantas, de nada.
Qué mal me sienta el otoño.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

París era una fiesta

Hoy es dos de noviembre y octubre se me hizo eterno, como una hoja de calendario que se convierte en el enemigo definitivo, el enemigo final.

martes, 1 de noviembre de 2011

Llueve (sí, otra vez)

Que llueve y que te echo de menos son canciones que hace mucho que terminé de escribir, no tienen melodía aún pero ya todo el mundo las sabe. Es casi inevitable. Pero es que todavía hoy sigue lloviendo y yo te sigo echando de menos, y eso sí que es inevitable del todo. Es esta maldita lluvia, que se me mete entre los huesos pero ya no me mojo los pies, y no sé hasta qué punto eso me hace bien, porque es como tirar por tierra todos los castillos de arena del colegio. Aunque nunca tuve un cubo y en el patio no había más que hierba que se colaba entre el cemento.




A veces me llevaba uno de esos registros para utilizarlo en mis lecturas.
Recuerdo y te echo de menos y llueve y escribe, por favor,
y maldita y condenada eran las palabras que más a menudo
se repetían en esas tiras de papel. Éstas, y soledad y te quiero.

(Desayuno en Tiffany's, Truman Capote)