martes, 27 de septiembre de 2011

26, 27, 28 (Segunda parte)

Cuando me pongo los zapatos, especialmente si son de tacón y estoy sola, muchas veces pienso en eso que escuchaba una vez sí y otra también, con dieciocho años recién cumplidos, y después unos pocos más, pero no todos confesados, eso de que es complicado mantener el tipo en cualquier situación. Tú ya podrás estar donde quieras, que a mí me toca lo de todos los septiembres. Sábanas viejas recién lavadas. Bolígrafo nuevo. Paraguas en la mano. Firmar después del texto.

Ahora es septiembre, septiembre que se acaba. Ahora es momento de que me quite los zapatos. Ahora es tiempo de perder.

domingo, 25 de septiembre de 2011

26, 27, 28

No queda nada que pisar. Casi lo tenía, me faltaba agarrarlo con la otra mano. La culpa no era nuestra. La culpa es siempre de los demás. La realidad a tu antojo. Maldito el día en el que cogiste aquella aguja. Son las últimas puntadas, después estaré fuera. Fuera quiere decir lejos, porque fuera siempre quiere decir lejos. Si quisiera decirte que estaré cerca, te diría que estoy en mi lado de la cama, que ya no me importa nada, que esto necesita un poco de música, que no me hacen falta flores de algodón.
Ya no hay miradas tristes. Me paso la vida mezclando el blanco con el negro y siempre sale gris. Cuanto más oscuro, mejor. No para mí.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Agua del tiempo

Yo sé que estás contenta, porque se te nota que estás contenta. También se te nota que estás triste cuando estás triste porque se te ve en la cara. Subes al coche y te pregunto qué te pasa y me dices que no pasa nada, no hablas y miras por la ventana.

El autor, lo guardo dentro.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Qué alegría más tonta

No abro la ventana que hace frío. Es temprano, es septiembre, es increíble. De enamorarse, beber vino y todas esas cosas que ocurren cuando escuchas canciones en francés. De esta espera, desesperante, que no llega, que no se acaba. De las ganas que tengo y lo poco que me apetece desayunar.
Lo dicho, qué alegría más tonta. Tildes por doquier.

martes, 13 de septiembre de 2011

lunes, 12 de septiembre de 2011

Cuando te canses de mí

Lunes, triángulo. Un bucle infinito de tres puntos, sin parar. Los une un autobús, me he cansado de esperar. No trato de matarme, pero intento no morir en el camino. Porque ni llueve ni hace sol. No llevo las gafas puestas, me pesa el paraguas y los miles de papeles que tengo que llevar. No se pueden mojar, no los puedo perder. No pueden, no puedo, nada. Y menos mal que sigues ahí, al otro lado del teléfono. No lo pregunto yo, lo pregunta Nacho Vegas, que cómo voy a vivir cuando te canses de mí.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Creo que lo que nos pasa es que estamos hechos del mismo material que los sueños. Que es eso, nada más.




miércoles, 7 de septiembre de 2011

Casita de papel

Estábamos locos.
Pero eso era lo que menos importaba. A mí me daba igual.
Mira un gatito. Odio que se me corten las canciones por la mitad. El jueves llegan los muebles nuevos. No te equivoques de color.

domingo, 4 de septiembre de 2011

4 de septiembre

Me pasé la vida entera suplicando un beso. Llegó sin avisar. Yo no estaba bajo el sol, ya era de noche. Hay que ver lo pronto que se quiere hacer de noche en septiembre. Súmale a eso que tienes que volver andando a casa, hay obras en el camino, empieza a refrescar.

No sé qué guardan las rendijas de los bancos de madera. No sé si todavía lo guardan. Eso. Lo que haya del resto me da igual, no es cosa mía. El problema vino cuando no supe decirle más que aquello de que lo supongo y lo espero. Bastaron menos de tres segundos para que dejase de ser problema. Había una rubia en el medio, un semáforo en rojo, una oferta en aquel escaparate que no podrías dejar escapar. Y sin más, sobre todo lo espero. Todavía no me ha llegado el tiempo de rendirme. Todavía no.

Ahora todo huele a membrillo y salsa picante. No tengo nada tatuado por encima de la piel. No sé si te das cuenta, pero en la tercera parte hay un obstáculo más por delante.

Saldremos ilesos.