viernes, 22 de julio de 2011

22 de julio

Melena rubia al viento. Muñecas de ojos grandes. Libros de terror. Pasaporte por estrenar. Siempre pasa lo mismo cuando duermes fuera de casa. Y el gris, en su rutina, siempre dejando mal a la gente.

Feliz cumpleaños, chica bonita. Sopla fuerte las velas.
Felices 24, querida Ruth.

martes, 19 de julio de 2011

Dime de qué presumes

La primera en la frente, le invade la soberbia. La segunda copa, bien. La tercera, parece que todavía le queda sangre en el cuerpo. Pero sólo en la tercera, sólo a veces, solamente al caer la tarde. De momento se contenta con sacar de quicio a todo el que se ve envuelto entre sus líneas. Por lo demás, es una retahíla de refranes, uno detrás de otro, la historia de nunca acabar. Nunca llega al círculo completo, siempre hay que hacerse de rogar. Y vuelta a empezar. El mismo día, la misma hora, el mismo tono de voz. Voltereta lateral, domingo por la mañana. Calcetines negros, diez minutos más. ¿No te das cuenta? Si no lo haces a su debido tiempo, nunca llegas puntual cuando tienes que hacerlo. Siempre surge algo en el último minuto, él se va con otra, perdiste tu oportunidad. Pestillo bien cerrado desde dentro, nadie puede entrar. Pero sí se puede salir. Me llama la atención, pero al final me distraigo con cualquier otra cosa, que ya no te hago caso, que ya me da igual.

No voy a decir nombres. Tengo mucho que decirte. Pero también mucho que callar. 

domingo, 17 de julio de 2011

Eat bread and salt and speak the truth.

(The Family of Man, Edward Steichen)

lunes, 11 de julio de 2011

Lunes

No sé por qué la gente hace, compra y come tartas de queso. Yo odio el queso, prefiero la tarta de limón. Es en lo que estoy pensando. En que cuando se vayan me haré una tarta de limón. Para mí sola.

viernes, 8 de julio de 2011

La eterna juventud

Se pasó la vida entre maletas. Que no le gustan, dice. Yo no me lo creo. Es lo de todos los viernes, perder el día en un autobús. ¿Y el año que viene? Tocará coger aviones, aunque de momento habrá que conformarse con la playa, los planes de por la tarde y las dos habitaciones vacías.
Tengo un pedacito suyo de color azul, justo delante. Hubiera sido más representativo el amarillo, pero ese color, mejor se lo dejo a ella.

Feliz cumpleaños, querida P.
Felices 19 + 3.

miércoles, 6 de julio de 2011

Hoy, Capote

Pero en algunos momentos tocaba melodías que hacían que me preguntase de dónde podía haberlas sacado, de dónde podía haber salido aquella chica. Canciones nómadas, agridulces, con letras que sabían a pinar o pradera. Una de ellas decía: No quiero dormir, no quiero morir, sólo quiero seguir viajando por los prados del cielo; y parecía que ésta fuese la que más la complacía, pues a menudo seguía cantándola mucho después de que se le hubiese secado el pelo, cuando el sol ya se había puesto y se veían ventanas iluminadas en el anochecer.


Pero nuestra relación personal no empezó hasta septiembre, una noche atravesada por los primeros y fríos estremecimientos de otoño. Yo había ido al cine, regresado a casa, y estaba acostado con un bourbon y el último Simenon: lo cual constituía hasta tal punto mi ideal de comodidad que no conseguí entender cierta sensación de inquietud que fue creciendo poco a poco, tanto que llegué a oír mis propios latidos.


(Desayuno en Tiffany's, Truman Capote)

domingo, 3 de julio de 2011

Tres

Suenan las campanas, me he equivocado de ciudad. Se cambió de nombre, perdió la conciencia, no era cierto. Se miraban mucho. Como en una de esas fotos viejas en sepia. El vaso estaba muy frío, yo lo pedí sin hielo. No me hicieron caso. Nunca me hacen caso y después las mesas se sorprenden de que sólo una silla se eche hacia atrás. Hay tres palabras que me demuestran que es mentira, que no me lo dijiste.