domingo, 24 de octubre de 2010

No les culpo. Sólo quedan yogures de fresa en la nevera y llevo comiendo yogures de fresa desde que tengo uso de razón. Aborrezco las fresas. Ponen Hombres G en la radio. No me da la gana de soltarme el pelo. Lo que dices, doblado es un asco. Levantemos una mano. Para qué, para nada. Y desafina la trompeta. Me aprietan sus cuerdas. Y tengo que parar y cambiar de párrafo.


El final llega tras el primer asalto. Tras sangrar al lavarse los dientes. Tras el segundo grito, la tercera copa. O cuando te mueres. Sólo para los que tienen suerte.

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