jueves, 15 de abril de 2010

Al respirar

Hoy es día de lluvia de primavera. A mi me gusta la lluvia. Pero no que llueva. Ya no tengo ganas de agujerearme la nariz. Ni el corazón. Ni nada que se parezca a la piel que todos llevamos dentro de la piel de verdad, la que duele. Yo te echo de menos, ¿sabes? Y ya no es un echo de menos los besos, o las risas, o correr descalza. Es un simple te echo de menos porque llueve aunque es primavera. Y yo no puedo evitarlo. No me vale de nada el sol. Se me cierran los ojos si está. Yo qué sé. Son todo tonterías. Tengo sobredosis de té y me tiembla la barbilla. No por el té, qué va. Por todo lo demás. Lo que está fuera de la taza. Lo de dentro, no me coge el teléfono y no sé por qué.

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