miércoles, 2 de septiembre de 2009

Escucho éxitos de los 90 y pienso en ella. En ella y sus palabras en francés y sus canciones en castellano. Por lo demás, me dedico a estudiar pronombres y cambiarlos de género porque así igual es mejor. Pero quién sabe. No me termina de convencer eso de comer patatas fritas los martes por la tarde. Bromas y comida basura aparte, ahora escucho de fondo la melodía sin llegar a entender la letra porque no puedo subir el volumen, que mamá está durmiendo y no puedo despertarla. Por lo demás, nada está de más, hay demasiadas cosas de menos, fuera ya no hace ni sol, ni luna, ni nada que se le parezca. Y las estrellas…En fin, las estrellas son otra historia, siempre lo fueron. Se esconden detrás de las farolas en las ciudades y saben hacer más de mil cosas más, pero no sé cuáles, porque eso no iba a caer en el examen.

Esto no puede acabar bien.

1 comentario:

notengoremedio dijo...

No puede acabar bien. La comida basura pone en peligro tu salud cardiovascular.