sábado, 5 de septiembre de 2009

De números va la cosa

El tres empezaba con miedo porque sabía que que todos sus pasos llevaban impresa detrás una fecha de caducidad. Todos, hasta los que nadie sabe que quiso dar. Eran como las bibliotecas, con posibilidad de renovar y volver a empezar de cero. Pero seis después, el nueve se jugó la mitad de sus ahorros a los números pares. En las carreras no corrían ni perros ni caballos. Seguía corriendo el tres. Y supo aprender a vivir con ello.

1 comentario:

notengoremedio dijo...

Me hace gracia el título, porque ayer entramos en el Bingo en Santiago a buscar a la hermana de Mar, pero como estaba en racha nos quedamos un rato...y casi cantamos bingo.
Eso sí, hablando de números, si me tienen que dar una alegría, que sea una Euromillones...