martes, 11 de agosto de 2009

Cosas que merece la pena conservar

El mar. Sus olas. Tus preguntas. La cantidad exacta de colacao que hay que echar en la leche fria para que no haga grumos. Las réflex analógicas. Las escalas cromáticas con colores cítricos. Los bares de ambiente. Los bancos de madera blanca. Los clips de color azul. El metro de Lyon (que dicen que no huele mal). Los recortes de revista. Algún que otro libro de Bukowski. Alguno de Capote, para que no se cele. Las guitarras acústicas llenas de pegatinas. La letra h. Las gafas de pasa. Tu labio superior. Un plano de Barcelona. Los bonos de metro. Los converse bajos. El esmalte de uñas granate. Las almendras del chocolate con almendras. los restaurantes chinos que dan comida a domicilio. Un par de vinilos (los que sean). Las gafas de pasta de color negro. Las camisetas blancas. Las virutas de colores que se le echan a los pasteles. Las pinzas de madera. Las ventanas que se abren hacia fuera. Los mecheros a medio gas. Las cazadoras de cuero negras. El papel de las Polaroid. Los ceniceros llenos. Las calles vacías con farolas encendidas. Los vestidos de lunares. Las risas de los niños.
Y tú.

Poetas malos como yo, sobran en todos lados.

2 comentarios:

notengoremedio dijo...

Coincido con muchas cosas, sobre todo lo de "gafas de pasa" (qué errata más divertida...las pasas tendrían el rabillo para atrás, ¿no?). Pero lo de las guitarras acústicas con pegatinas es para quemarlas, las converse bajas igual...
Ah, tengo curiosidad por tu interés sobre determinados metros...¿acaso no le tienes cariño a los trenes R-598? ;)

notengoremedio dijo...

entre "la letra h" y "tu labio superior". Ahí está la errata. ;)
Que es simpática! jaja