martes, 31 de marzo de 2009

Sencillo y fácil

Duermo de medio lado desde que era pequeñita. No soy capaz de dormirme en otra posición. Pero hay noches en las que sufro de insomnio (in)voluntario. Es tu culpa, no me dejas dormir. Y no me importa. A veces la llegada de la primavera, me altera por dentro y paso noches y noches escribiéndote canciones que nunca van a tener letra porque cambié mi vieja guitarra por un par de paquetes de cigarrillos, un montón de revistas viejas y un vaso de café. Tenía que calentarme el cuerpo y pasar el rato hasta que la vida llegase a su siguiente parada. Y para qué voy a mentir, nunca se me dio bien aporrear las cuerdas.




Nena, pierdo el culo por ti. No tiene más ciencia.
He escrito un texto nuevo.

Yo no quería hacerlo, pero me salió solo. Me salió cuando andaba peleándome con un plano. Hacía muchos años que no tenía un plano en las manos. Aquí, donde vivo, ha dejado de tener secretos para mí hace ya demasiado tiempo, que ya ni me acuerdo de cuando los rincones podían sorprenderme. Esto va así: no soy ni de aquí ni de allá. No sé si ya volví, si realmente me fui. Si me he ido. Tú no me ves. Yo te sustituyo con letras, con palabras, con pasos en calles con la acera aun mojada de la lluvia de madrugada.



Me pica la experiencia, no sé dónde la cogí, ni quién me la contagió, pero ahora ya es tarde. Ahora, hazme reír como tú sabes. Siempre fui una ignorante. Nunca quise descubrir qué había detrás de las paredes. Lo creia de cotillas. Y ahora pago por ello. Nada me pertenece porque quizá nunca quise ser dueña de nada.
(Y a la nada uno no se puede agarrar)

martes, 24 de marzo de 2009

Gracias por mentir

Es que si sonries y dices que todo va muy bien, yo sonrío y hago como que me lo creo. Así, un beso de despedida y cada uno a su casa. Pero nada nos quita de vivir una gran mentira.

domingo, 22 de marzo de 2009

Canción del día

NO queremos ser como los DEMÁS.









http://www.youtube.com/watch?v=sMQVtGadiQA

Somebody told me (the killers)

En la estación del tren
bajando hacia la vía
cantamos la misma canción
y nos trabamos con la misma palabra.






Ahí me di cuenta que lo que necesito es un hombre que me quiera y una mujer que me pervierta.

Por ser, será.



Y será
la más guapa de mis sueños,

la más guapa de todo el reino.
Por ser, será que yo la ame hasta que me muera,
hasta que me reviente la cabeza.

Por ser, será mi peor pesadilla,

la Eva de mi costilla.

Por ser, será la dulce niña de papá.

Y sólo por ser, las ratas neoyorquinas
saldrán de las alcantarillas.

Sólo para verla.

Algún coche chocará
y a nosotros nos dará igual.


Y después por ser, será todo una mierda.
Más grande que la vida.



Y no habrá quién la entienda.

sábado, 21 de marzo de 2009

miércoles, 18 de marzo de 2009

Y de tanto vivir, se consumía lentamente, hasta que al final...


...se apagó
.

domingo, 15 de marzo de 2009

Hoy, crónica del día


Cojo un taxi. Es todo una razón sin fundamento, una herida mal curada. Un mito bordado en la chaqueta. Tres monedas que el taxista me da de vuelta.



Será que hasta las ratas tienen corazón. Será que hasta los tontos escriben poesía.

sábado, 14 de marzo de 2009

Pequeño Vals (Marlango)



Todo es tan GRANDE que se me viene PEQUEÑO



Una vez leí que no hay que llorar los días de lluvia. Pero es que hoy, precisamente hoy, hacía sol. Tus piernas inquietas me recuerdan que llegamos tarde. PACIENCIA pequeña, mucha paciencia. Queda mucho por llover. Y por llorar.





Let's speak English

Sí, es por aquí. Yo no era la parte de los dos que sabía hablar inglés, y aun así, seguí las señales y allá me fui. Me embarqué a la aventura.


(Y adiós muy buenas, ha sido un placer)



Someone Still Loves You Boris Yeltsin

Es ya tan tarde para arrepentirse que nada de lo que pueda escribir tiene sentido. Ella era guapa. No la más guapa, pero sí guapa a secas. En las noches de invierno yo dormía acurrucada a su lado, en su cama, porque ella me dejaba. Yo la iba a ver cuando se hacía de noche. Ella me daba un beso cuando se hacía de día. Y así siempre. Nos gustaba nuestra rutina. Me gustaba nuestra rutina. Era sólo eso, rutina. Miles de noches en las que un cuerpo se juntaba al otro. Y nada más. Después del beso final nunca había nada. Era un beso final, la última nota, la razón de mi mañana. Su sonrisa malvada me decía que en algún momento todo llegaría a su fin. Sólo habría que dejar pasar el tiempo. Era dulce y cruel a la vez. Y eso me volvía loca.

lunes, 2 de marzo de 2009

Querida, te conozco desde hace demasiado tiempo como para que te puedas permitir engañarme. Detrás hay más de mil palabras que nunca me dijiste, pero nunca será tarde si llamas a la puerta. Si no lo haces, tú verás. Hasta ahora nunca te había costado hacerme daño.

Ser valiente no es sólo cuestión de suerte.