miércoles, 18 de febrero de 2009

Ahora sólo pienso en ella


El amor se llevó mi razón. Y sin cortarme ni un pelo, me fui a correr descalza por la zona vieja de la ciudad. De loca, era mi primer día. La piedra de las baldosas aun estaba caliente, como en agosto. Parecía verano. Pero no era más que una noche de febrero tras un atípico día de sol. Había trece grados y yo le regalé mi bufanda a una chica, que estaba loca y vendía libros por cincuenta céntimos, pero parecía simpática. Y aparte, era bastante guapa. Nunca aprenderé que por mucho sol que haga, las noches de febrero siempre serán frías. En la acera de los pares me entretuve en el eco de su mente, fue el mejor momento del día, del año, de mi vida. Yo sólo quería ver salir el sol, pero aun quedaba mucho y había que calentarse los huesos. Le dije algo en bajito y no me oyó. Le grité vente conmigo.

1 comentario:

siiiL dijo...

Qué geniaL esa fotoooooooooo :)