domingo, 25 de enero de 2009

Rima consonante

El problema es que hay demasiados poetas y yo me enamoro de todos y cada uno como si tuviese trece años. Maldita sea, tira de mi brazo todo lo que te haga falta hasta que acceda a irme contigo. Malo será que reviente.

sábado, 17 de enero de 2009

La búsqueda del rol


Mi pequeña, hace nada nadabas entre luciérnagas y mariposas. Y ahora tu secreto mejor guardado es que pasarás la noche bajo luces de neón, habrá más de una copa para dos y desayuno con diamantes con una resaca importante. No importa, tenemos todo un mundo por delante. Tokio ya no nos quiere, y yo creo que es que nunca nos quiso. Ahi pasan dos hombres con sombrero, que pretenden vestirse de superheroes. ¿Y qué más da? Hay un cúmulo de propósitos por cumplir, comprar sus nuevos zapatos, ver la televisión, planear un viaje de estudios, ir a Canadá y mil cosas más. Dime, ¿dónde están mis maletas? Yo no estoy contento, soy el aprendiz del mejor de sus trabajos y nada más. Me voy a coger la caravana para no reconocer que no tengo razón. No te preocupes, funcionará. Estoy seguro.

sábado, 10 de enero de 2009

Querida Sophie...


Querida Sophie, hay una morena que me ha robado el corazón. Anoche me dejé olvidado el amor entre sus piernas cruzadas. Anoche, antes de perder el último tren. Me tuve que aguantar y esperar el primero de la mañana. Oiga señora no se cuele, que yo voy antes. Las farolas me miraban y se reían. A mi me parecía oír algo así como pobre iluso el que vive de ilusión. Y después me di cuenta que iluso e ilusión algo tendrán que ver si son casi iguales. Cogí un taxi. Odio los taxis. Pero las bicicletas son para el verano. Si hace sol y no llueve. Y si llueve también. Y joder si llovía. Se me encogen los hombros cuando llueve, me viene de familia. De familia humana, claro está. Si, yo también tengo hambre, pero tendría que reprimir mis instintos más primarios. De no ser así, tendrías las orejas moradas de tanto beso. Un poeta ya muerto me chivó que no te gustan las rosas con espinas. No me ha dado tiempo a quitárselas, pero yo me pincho por ti, no te preocupes. Así todo será mejor. Nunca lo pongas en duda. El tiempo es demasiado poco, no me llega a nada. El tiempo, tú y la distancia sois las tres moscas cojoneras de mi vida, que estáis siempre ahí, detrás de la oreja. Latiendo. Hablando. Recordándome que debería hacer esto y lo otro. Y lo del más allá también. Pero a mi no me gusta la música en directo. De pequeño me enseñaron que no debo aceptar caramelos de desconocidos. Y de mayor aprendí que es mejor no aceptar sus palabras. No les hagas caso, seguro que mienten. Me perdí siguiendo a caracoles, porque nunca me enseñaron a caminar por caminos estrechos. Pero ahora ya estoy aquí. Y por Reyes voy a pedir que se vaya todo el mundo, que nos dejen el columpio para nosotros dos. Vente a tomar un café. O una tila. Te sentará bien, y lo sabes, pero no te gusta mucho hacerme caso.
Oye nena, estoy muy loco, ven conmigo a perder el tiempo por ahí. No prometo parques llenos de palomas, prometo libertad.

lunes, 5 de enero de 2009

Mira que odio la Navidad

Si vuelvo a escuchar la sexta canción, vomitaré. Si como algo más, reventaré. Si pienso en ti, pensaré en qué hago pensando en ti cuando tengo miles de cosas que debo poner antes en mi lista. Poner orden en este caos, cita con el médico, literatura gallega, vocabulario de alemán y vuelta a empezar. Que sepas que yo no follo, yo hago el amor, y nunca jamás firmaré la paz a golpe de sábanas blancas. Siempre prefiero el color. Y tú me susurras que deje la poesía, que ya recitaré mañana hasta que me harte. Y yo no puedo dejarlo, mi empeño en poner lineas rectas en donde no las hay no me deja irme a dormir. Si me voy, no llores por mí. Desenreda el nudo de la cadena de mamá y te felicitaré. Allá dónde esté. Te mandaré una postal y guardarás el sello como un tesoro. Me consuelo encendiendo y apagando la lámpara de colores de mi mesilla. Esta noche habrá que brindar, ¿no? Bah, es todo una gran mierda. Uno por dentro es quien quiere ser. Por fuera, acostumbra a ser lo que quieren los demás. Menos mal que esta vez yo hago de los demás. Y tú haces de ti mismo, por fuera y por dentro. Por delante y por detrás.