domingo, 24 de agosto de 2008

Triple concierto


Que no. Que vamos, Simone, esta vez no pudo ser. Pero sabes que son preciosos nuestros besos, aunque este amor se apaga, como se apagan los impulsos de tu amor. Pero siempre podremos echar un polvo en el aire, para que vuelvas a ser mi pequeño rock and roll, mi miss camiseta mojada. Y después todos los pájaros estaremos mojados, fumando en la ventana, con el bolso lleno de pequeñas monedas y grandes mentiras. Así que no le des tus datos a la chica de la lavandería, aunque estés de paso puede meterte en problemas. Yo ya te lo dije. Amor, la casa está vacía y dentro de esa extraña habitación están las gafas de Mike. Pero nosotros daremos un paseo en bicicleta por la playa de Riazor. O saldremos por la ventana hasta Nueva York. Así que adiós corazón, ten cuidado con los números primos, que se dividen entre uno y entre ellos mismos. Yo recordaré los momentos en los que ya no distinguía tu piel de la mia en el colchón. Me voy que ya son más de las tres. Son las siete y media.

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