domingo, 24 de agosto de 2008

Reconstrucción


A veces vivir es simplemente estar. Sin respirar, mirando por la ventana, mirando al calendario. Y siento que se han llevado el mes de marzo, así sin avisar. Y nos dejaron el buen tiempo, pero eso no llega. Se llevaron las noches largas y frías, la cerveza que había en la nevera, la música a todo volumen. Se llevaron mis paraguas de varillas torcidas, el abrigo que nunca terminarás de abrocharte. Se llevaron tus sueños. Se llevaron mi insomnio. Se llevaron la energía que solía tener por las mañanas, las fotos enmarcadas, las ganas de trabajar. Se lo llevaron todo. Hasta la noción del tiempo. Y recordé que alguna vez deseé que todo desapareciera. Ahí supe que hay que tener cuidado con lo que se sueña. Porque puedes tener como respuesta un abril de hierba mojada, un gran calor que marea y un texto que parece no acabar nunca.

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