domingo, 24 de agosto de 2008

Paracetamol

Esta noche soñé que despertaba en la cama de un hospital con una enfermedad cerebral incurable, pero que se hacía más llevadera a base de un tratamiento que consistía en que por las noches los médicos nos ataban a la cama, nos pintaban la cara con una serie de sustancias que la piel absorbía e iban al cerebro, y llenaban la habitación de un gas extraño que sólo los enfermos de eso podían respirara sin morir. Después tenían que darnos una pastilla, pero para ello teníamos que desatarnos (que no era muy difícil) y esperar a que el gas extraño desapareciese. En ese momento, todos los enfermos podían salir de su habitación y empezar a buscar al médico correspondiente con su pastilla. Y que conste que cada enfermo sabía cuál era su pastilla, que previamente habiamos recibido unas nociones básicas de Química Orgánica.
Yo intenté escaparme, pero me cogieron (no era muy difícil). Y como castigo me tocó pintar a los demás enfermos (aun a riesgo de poder morir por incompatibilidades de no sé qué) y buscar escondites para los médicos con las pastillas.
Y era tan real que pensé que me daba miedo convertir la Medicina en un eficiente juego de niños.

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