domingo, 24 de agosto de 2008

Miedo

Me da miedo que cualquier mañana o cualquier noche, el coche se me pare cuesta arriba y tenga que salir de él porque me asusta la luz o la oscuridad, y en vez de correr hacia abajo, para que me sea más fácil, corra hacia arriba y cada vez más lento, para conseguir demostrarme a mí misma que no soy capaz ni de aguantar una carrera contra el viento, que en la primera curva me pararé a descansar porque las subidas son demasiado grandes y el arriba está cada vez más lejos. Me da miedo que algún día deje de tener curiosidad por el mundo y deje de escuchar conversaciones ajenas en el autobús. Me da miedo que algún día no recuerde qué cifra va después del catorce en el número pi, porque hubo un momento en el que estoy segura que lo supe, que lo aprendí de quien quiso enseñármelo. Me da miedo que pueda llover sin parar, tanto, que tenga que aprender a nadar para seguir adelante y no tragar agua continuamente. Que llueva tanto, que el agua suba el nivel del mar y se borren los cuentos de los libros, las sonrisas de las fotografías, tu imagen de mi cabeza. Me da miedo el olvido porque una vez leí que las últimas neuronas en desaparecer son las del recuerdo, y si no puedo recordar nada, no quedará dentro de mi algo que merezca la pena.

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